En Puntacamp la sostenibilidad tiene nombres y apellidos. No es una declaración general: son decisiones concretas, tomadas con empresas chilenas, especialistas y vecinos de la zona. Acá las contamos una por una.
El criterio que guía cada decisión es simple: cerrar ciclos cuando se puede, apoyarse en sistemas naturales antes que técnicos, y trabajar con quienes están en el territorio.
La mayor parte del equipo que trabaja en la construcción y en la operación de Puntacamp vive en la zona del Lago General Carrera. La idea es simple: si el camping se construye y opera con gente de acá, queda mejor integrado al lugar y el trabajo se queda en el territorio.
Las salidas y experiencias que recomendamos las operan emprendedores locales con los que trabajamos directamente: pescadores, guías de kayak y trekking, baqueanos, anfitriones. Conocemos sus servicios porque hemos salido con ellos.
La energía del camping viene de una planta solar propia. Las duchas funcionan por ahora con calefont a gas; la siguiente etapa es ampliar la planta solar para que cubra también el agua caliente, en coordinación con la empresa eléctrica de la zona. No es la solución final, pero es lo que hay hoy, con plazo definido.
El agua, abundante, viene del entorno del Lago General Carrera, con derechos de agua propios. El suministro está asegurado durante todo el año.
Todas las aguas del camping, incluidas las grises y negras de motorhomes y campers, pasan por un humedal depurador construido por la empresa chilena Bioantu, premiada internacionalmente por este tipo de sistema.
El proceso es una unidad biológica: los microorganismos descomponen los residuos y los transforman en minerales que las plantas acuáticas nativas absorben como nutrientes. El agua sale limpia y se reutiliza al 100% para riego, sin contacto con el suelo ni con el lago. Cumple con la normativa ambiental chilena.
Una parte importante de los materiales usados en la construcción de los baños se obtuvo en el mismo lugar: áridos, piedra y agua. Eso ahorra transporte y emisiones, y deja la construcción más ligada al sitio.
Mesas, bancas, cercos, tranqueras y señalética están hechas con madera plástica de Trivalora, una empresa de Coyhaique que fabrica el material con plástico reciclado de industrias de la propia Región de Aysén. El plástico que en otro contexto terminaría enterrado, en Puntacamp termina como banca para sentarse a mirar el lago.
Los residuos orgánicos se compostan en el camping y vuelven a la huerta y a los jardines como abono. Los no orgánicos se separan y se llevan en lotes a los centros de reciclaje de Coyhaique.
El objetivo: que nada del camping termine en un vertedero sin haber pasado antes por un proceso de reuso.
La arquitectura también es parte de la sostenibilidad. El diseño general de Puntacamp y de sus distintos espacios lo desarrolló la oficina del arquitecto Francisco Morandé, con el criterio de que las construcciones acompañen al paisaje en vez de imponérsele.
El criterio se inspira en el sello que Douglas Tompkins le dio a la Carretera Austral con proyectos como Pumalín y el Parque Nacional Patagonia: arquitectura que se siente parte del lugar.
Lo que aparece en esta página es lo que hacemos hoy. Si algo cambia, porque se mejora un sistema o porque se cae y hay que arreglarlo, lo vamos a contar acá.
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